1¿Por qué te enorgulleces en crear problemas, tú hombre poderoso? La misericordia de Dios viene cada día.
2Tu lengua planifica destrucción así como una navaja afilada, trabajando engañosamente.
3Tú amas el mal más que el bien y mientes en lugar de hablar justicia.
4Tú amas todas las palabras que devoran a otros, tu lengua engañosa.
5Dios igualmente te destruirá por siempre; él te levantará y te sacará de tu tienda y te desalojará de la tierra de los vivos.
6El recto también lo verá y temerá; ellos se reirán de él y dirán:
7"Vean, este es un hombre que no hizo de Dios su refugio, sino que él confió en la abundancia de su riqueza, y él era fuerte cuando él destruía a otros."
8Pero en cuanto a mí, yo soy como un árbol de olivo verde en la casa de Dios; yo confiaré en la misericordia de Dios por siempre y para siempre.
9Yo te daré gracias por siempre por lo que tú has hecho. Yo esperaré por tu nombre, porque es bueno, en la presencia de tu pueblo piadoso.