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Al maestro de coro. De los hijos de Coré. Maskil.
JÚZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad.
Judge me, O God, and plead my cause against an ungodly nation: O deliver me from the deceitful and unjust man.
Vindicate me, God, and plead my cause against an ungodly nation. Oh, deliver me from deceitful and wicked men.
Oímos, oh Dios, con nuestros oídos, nos contaron nuestros padres, los prodigios que hiciste en sus días, en los días antiguos.
Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?
For thou art the God of my strength: why dost thou cast me off? why go I mourning because of the oppression of the enemy?
For you are the God of my strength. Why have you rejected me? Why do I go mourning because of the oppression of the enemy?
Tú, con tu mano, expulsando pueblos gentiles, los plantaste a ellos; destruyendo naciones, a ellos los propagaste.
Envía tu luz y tu verdad: éstas me guiarán, me conducirán al monte de tu santidad, y á tus tabernáculos.
O send out thy light and thy truth: let them lead me; let them bring me unto thy holy hill, and to thy tabernacles.
Oh, send out your light and your truth. Let them lead me. Let them bring me to your holy hill, to your tents.
Pues no por su espada ocuparon la tierra, ni su brazo les dio la victoria; fue tu diestra y tu brazo, y la luz de tu rostro; porque Tú los amabas.
Y entraré al altar de Dios, al Dios alegría de mi gozo; y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío.
Then will I go unto the altar of God, unto God my exceeding joy: yea, upon the harp will I praise thee, O God my God.
Then I will go to the altar of God, to God, my exceeding joy. I will praise you on the harp, God, my God.
Tú eres mi Rey, mi Dios, Tú, el que dio la victoria a Jacob.
¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
Why art thou cast down, O my soul? and why art thou disquieted within me? hope in God: for I shall yet praise him, who is the health of my countenance, and my God.
Why are you in despair, my soul? Why are you disturbed within me? Hope in God! For I shall still praise him: my Savior, my helper, and my God.
Por Ti batimos a nuestros enemigos; y en nombre tuyo hollamos a los que se levantaron contra nosotros.
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Porque no en mi arco puse mi confianza, ni me salvó mi espada,
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sino que Tú nos has salvado de nuestros adversarios, y has confundido a los que nos odian.
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En Dios nos gloriábamos cada día, y continuamente celebrábamos tu Nombre.
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Pero ahora Tú nos has repelido y humillado; ya no sales, oh Dios, con nuestros ejércitos.
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Nos hiciste ceder ante nuestros enemigos, y los que nos odian nos han saqueado como han querido.
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Nos entregaste como ovejas destinadas al matadero, y nos desparramaste entre los gentiles.
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Vendiste a tu pueblo sin precio, y no sacaste gran provecho de esa venta.
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Nos hiciste el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y el ludibrio de los que nos rodean.
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Nos convertiste en fábula de los gentiles, y recibimos de los pueblos meneos de cabeza.
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Todo el día tengo ante los ojos mi ignominia, y la confusión cubre mi rostro,
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a los gritos del que me insulta y envilece, a la vista del enemigo, ávido de venganza.
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Todo esto ha venido sobre nosotros, mas no nos hemos olvidado de Ti, ni hemos quebrantado el pacto hecho contigo.
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No volvió atrás nuestro corazón, ni nuestro paso se apartó de tu camino,
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cuando nos aplastaste en un lugar de chacales y nos cubriste con sombras de muerte.
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Si nos hubiéramos olvidado del nombre de nuestro Dios, extendiendo nuestras manos a un Dios extraño,
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¿no lo habría averiguado Dios, Él, que conoce los secretos del corazón?
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Mas por tu causa somos ahora carneados cada día, tenidos como ovejas de matadero.
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Despierta, Señor. ¿Por qué duermes? Levántate; no nos deseches para siempre.
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¿Por qué ocultas tu rostro? ¿Te olvidas de nuestra miseria y de nuestra opresión?
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Agobiada hasta el polvo está nuestra alma, y nuestro cuerpo pegado a la tierra. ¡Levántate en nuestro auxilio, líbranos por tu piedad!
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